
Jorge, en su pura esencia
Con cierto retraso pero aún con la emoción del momento os pongo las palabras que Pablo M Zurimendi leyó al final del funeral que los compañeros de la Yutera quisiron tener por él con sus familiares.
Querida familia de Jorge, queridos compañeros y amigos:
Acabamos de asistir a la Misa por nuestro compañero y amigo Jorge Ruiz-Ayúcar Alonso, Doctor Ingeniero de Montes y Profesor Titular de la Universidad de Valladolid. Le hemos tenido presente, hemos rezado por él…quiero en dos minutos, recordar algunos detalles de su figura y de su estilo que nos sirvan para homenajearle y para recordarlo, dentro de nuestra pena, con una sonrisa.

Jorge apareció en el Campus Palentino hace 15 años. Desde el principio captó nuestra atención: su robusta fisonomía, su potente vozarrón, su amplia experiencia profesional en consultoras de ingeniería, no pasaban desapercibidas.
Con el trato descubrimos más detalles de su forma de ser:
Su simpatía y su cariño que le llevaban a tratar con afecto y desparpajo a los compañeros que convivimos con él en el trabajo;
Su inteligencia y su rápida percepción, tanto de un problema de matemáticas o física, como del talante de las personas;
su pasión por la profesión, tanta que sus compañeros de promoción de la Escuela de Montes de Madrid le llamaban “The forest man”;
su humor, ágil siempre y socarrón muchas veces;
su gran afecto y su dedicación por su familia;
su aplicación profesional a la docencia, que le motivó para publicar manuales y libros de problemas de las asignaturas que se le confiaron, la electrotecnia, fundamentalmente.
Jorge tenía numerosos amigos de ahora, de antes, de siempre:
los antiguos compañeros con los que sabía sacar tiempo para unas jornadas de convivencia, un rato de tapeo, una llamada telefónica;
sus colegas de ahora, para los que siempre tenía una broma, un comentario, una frase de apoyo, un chiste simpático.
Varios amigos suyos con los que he hablado estos días me han confiado: “Jorge era mi mejor amigo”; había cultivado su amistad durante más de cuarenta años. Uno de ellos (su primo Santiago González Alonso) escribía de él:
“Se fue alguien singular y querido.
Singular por su inteligencia, su rapidez, su ingenio. Era un “crack” irrepetible. Singular por divertido, surrealista, sorprendente, desmedido, exuberante, desbordante, VITALISTA. Exprimió en cada segundo el jugo de la vida hasta unos extremos que quizás se la acortaron.
Querido porque fue un ser entrañable, sentimental, generoso siempre en la oferta sin condiciones de su amistad, de su cariño y de su compañerismo. Jorge siempre estaba ahí. Era imposible no quererle. Nunca fallaba.”
Los que somos amigos más recientes podemos presumir que si una definición de amigo es aquel con el que has perdido la cuenta de las veces que has comido en su casa, Jorge y muchos de nosotros éramos, somos, muy buenos amigos.
Muchas gracias a todos por vuestra asistencia a esta celebración.
Para nosotros, para mí personalmente, Jorge, has sido un amigo excepcional, y convivir contigo a lo largo de estos quince años ha sido un gran regalo. Por eso te llevaré, te llevaremos siempre en el corazón.
Muchas gracias por tu amistad, Jorge Ruiz-Ayúcar Alonso.
Palencia, 17 de diciembre de 2009,
Pablo Martínez Zurimendi
Cfr. también: http://lacxiiimontes.blogspot.com/2009/12/jorge.html